La Polinización del Cultivo del Arándano

La fauna y la flora van ligadas, a veces en un equilibro frágil y único. Esta unión, demostrada en múltiples estudios científicos, se refuerza aún más al saber que el tamaño y la rapidez de crecimientos de los arándanos depende de la presencia de abejas.

El arándano o blueberry es un cultivo cuya superficie y volumen de producción  en el mundo ha crecido notablemente en los últimos años con la inserción de nuevas regiones productoras. Lo anterior ha sido fomentado por ser un fruto con alto contenido de antocianinas (antioxidantes), fenoles y pectinas, además de que la baya tiene bajo contenido de calorías y grasas. Pero, para obtener estos frutos, un proceso vital en la planta es la polinización.

El arándano es un arbusto que da como fruto unas pequeñas bayas de color azul oscuro o rojo de sabor dulzón y un toque ácido, y pertenecen a la familia de los frutos del bosque. Estos arbustos, según un estudio científico de la Universidad de Vermont (EEUU), producen bayas más abundantes y de maduración más rápida si existen colmenas de abejas cerca.

Descripción de las flores del arándano y la polinización entomófila La inflorescencia del arándano se da en racimo con flores invertidas. El cáliz forma un tubo al que se une el ovario y la corola está compuesta de cinco pétalos fusionados. Tiene estambres en número de 8 a 10; muy cortos en relación al estilo. También, las flores tienen presencia de nectarios en la base del ovario, como una estrategia de la planta para atraer a los insectos. El polen de los arándanos es pegajoso y relativamente pesado, por lo que no puede moverse por sí solo y no es fácilmente arrastrado por el viento. Además, la forma y posición invertida de la flor limita que el polen caiga en un estigma receptivo, incluso en variedades que son auto-fértiles. Aunque existen variedades que son auto-fértiles, las bayas que producen en general son más pequeñas, pueden abortar y existe mayor heterogeneidad en el amarre y la maduración del fruto.
Por otra parte, los arándanos se benefician de la polinización cruzada, es decir, el traslado de polen entre variedades de la misma especie con la participación de insectos como las abejas. Por lo tanto, para dar fruto, las flores de una planta deben ser polinizadas por insectos.
Cabe destacar que una planta de arándano produce un importante número de botones florales cada año, donde cada flor es una baya potencial. Cuando los insectos polinizadores visitan las flores del arándano para recolectar néctar y/o polen, accidentalmente el polen se adhiere a sus cuerpos y es transferido en su próxima visita a una nueva flor. Las abejas al buscar néctar dentro de una flor, rozan el estigma y dejan polen que llevan en el cuerpo. Algunas especies de abejas vibran cada flor con sus músculos de vuelo mientras recolectan polen y esta actividad de zumbido (sonicación), sacude el polen de las anteras por lo que es fácil de recolectar, y también tiende a aumentar la polinización.

Fuente: Intagri