La Siembra de Pepino

El pepino, de la familia Cucurbitaceae, es una herbácea anual que cuenta con raíces potentes, un tallo firme y de carácter trepador y frutos verdes que se comercializan tanto en el mercado fresco como el de procesamiento.

Requerimientos ambientales de la planta

Primero, lo más importante a tener en mente al sembrar pepino, es que se cuente con un manejo efectivo de todos los factores que afectan a la hortaliza, sin concentrarse en uno solo o ignorar uno de ellos. La razón de esto es que las necesidades de crecimiento del pepino están estrechamente relacionadas entre sí, y si una de ellas se ve afectada, influye sobre las demás; por ejemplo, de muy poco le servirá a un agricultor controlar la temperatura de su invernadero de pepinos sin cuidar al mismo tiempo la humedad.

En cuanto a la temperatura idónea que necesita esta hortaliza, depende de su etapa de crecimiento: para la germinación, lo ideal son 27 ℃ durante el día y la noche; para que la planta tenga una correcta formación, necesita en el día 21 ℃ y 19 en la noche; por otra parte, para que los frutos se desarrollen de manera óptima, lo mejor es procurar temperaturas de 19 y 16 ℃ durante el día y la noche respectivamente. Si la temperatura en los cultivos de pepinos pasa los 30 ℃ pueden llegar a ocurrir desequilibrios en las plantas en sus procesos de respiración y fotosíntesis, mientras que temperaturas menores a 12 ℃ llegan a causar muerte por helamiento.

El cultivo de pepino requiere un nivel elevado de humedad debido a su gran superficie foliar, siendo la óptima durante el día entre 60 y 70% y en la noche puede llegar a 90%. Pero hay que tener cuidado, porque cuando la humedad es muy alta y ocurre goteo o condensación sobre la planta, pueden originarse enfermedades causadas por hongos. Si el pepino es exigente en estos dos factores que mencionamos, no requiere un nivel de luz solar específico, pues puede desarrollarse y dar frutos en días cortos o largos.

El pepino se produce en dos categorías principales: pepino de mesa para rebanar (slicer) y pepino para encurtir (pickle o pepinillos). Este último se produce en México en pequeñas cantidades sobre todo para comerciar de manera internacional y para destinarse a la agroindustria, al ser utilizado por las cadenas de comida rápida.

El pepino tipo slicer representa el 80% de la producción, y se subdivide a su vez en los tipos americano y europeo, también conocido como inglés.

Consideraciones para cada variedad

A continuación, algunos aspectos fundamentales a tener en cuenta para elegir una variedad que se adapte a las condiciones de tus tierras en particular y también a la naturaleza de tu mercado:

 

  • Resistencia a enfermedades: entre los patógenos más comunes se encuentran el mildiu polvoso, el virus del mosaico del pepino y el hongo Cladosporium cucumerinum. Esto puede variar según tu región agrícola e historial de tu suelo.

 

  • Vigor de la planta: un buen vigor permite un ciclo de larga duración y tolerancia a bajas temperaturas y bajo nivel de luz solar.

 

  • Longitud del fruto: si bien el estándar está entre 30 y 38 cm, esto depende del tipo y variedad de pepino.

 

  • Firmeza y calidad física: debe ser suficientemente firme para una larga vida de anaquel y resistir posibles condiciones de trato rudo durante el transporte o almacenado.

 

  • Precocidad: así como con otras características, el agricultor debe decidir qué tanta precocidad desea en sus plantas según sus necesidades y características de mercado.Fuente: www.seminis.mx